viernes, 25 de septiembre de 2009

ConVivencias

Hoy he ido a ver el espectáculo ConVivencias, en el teatro Coliseum de la Gran Vía de Madrid. Doy todos estos datos porque me gustaría que todos pudieran verlo y disfrutarlo.
Yo hoy he flipado, literalmente. Musicalmente, espectacular. Como show, completísimo. Dos horas sobre el escenario, con descanso de 15 minutos y se me han pasado en un suspiro.
La filarmónica de Andalucía, con la colaboración de algunos amiguetes músicos que van de bolo a tocar, porque trabajan en Madrid.
Espectacular el pianista y compositor, Dorantes. Dicen de él que es el mejor de España. Ha habido un momento que movía las manos sobre el piano con tal rapidez y precisión, que parecía uno de esos trileros que te preguntan dónde está la bolita o un gran prestidigitador, cuyos trucos de magia son absolutamente imperceptible.
He flipado también porque me encanta Jorge Pardo, saxofonista y flautista referencia del mundo del jazz y la fusión en España. Pues también él participa en el espectáculo. Le he conocido. me he hecho una foto con él, hemos charlado un poquito al terminar y me ha firmado uno de sus discos.
También hay una bailaora de flamenco excepcional y la guapísima Alba Molina, que a mí sí me ha gustado. Cada vez se parece más a su madre, la gran Lole.
Por último, he de confesar que me he emocionado al escuchar al Lebrijano. 72 añitos y sigue encima de los escenarios, con una voz plena y carácter incombustible. Después he tenido el honor de saludarle y que me firmara un disco que quiero regalar a mi padre. He escuchado al Lebrijano desde niña. A mi padre le encanta. Y le agradezco que sea el responsable de buena parte de mi cultura musical. Otro día contaré más al respecto.
Lo dicho: noche completita. Espero que podáis llegar a disfrutarlo.
Hasta pronto.

sábado, 19 de septiembre de 2009

¿Fiestas? ¡Por fin terminaron!

Terminaron las fiestas de Cadalso. Este año ha sido el primero que no he podido disfrutar a gusto y también el primero que me han parecido largas. Leyendo esto puede parecer que no haya estado allí, pero la realidad es que he tenido una omnipresencia manifiesta: dianas (no falto a ninguna), procesión, concierto, pasacalles, novena, pregón y toros. Este año los toros han estado pasados por agua y los músicos, más.
Lo que más me gusta de las fiestas es la hora de las cañas y echar un baile con las orquestas que vienen cada noche. Este año, las cañas sólo el día grande y a medias, porque tengo dos hijos pequeños que han de comer a sus horas, así que nada de desparramar. Las orquestas, también sólo la del día del Cristo y hasta la 1, porque al día siguiente hay que levantarse a tocar diana e ir al cole a trabajar un ratito, porque tengo entrevistas con madres, porque los niños se duermen y no les vas a tener pasando de frío o tumbados de mala manera...
En definitiva, o las fiestas están planteadas solo para niños (por las actividades mañaneras y las atracciones y puestos callejeros) y para jóvenes sin otra responsabilidad que pasárselo bien pensando cada cual en sí mismo o es que ya me he hecho mayor y no sé disfrutar de estas fiestas.
La suerte-pensando ahora en mí, como los jóvenes hacen- es que el alcalde nos ha prometido que el año que viene ya no haremos dianas.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Mi cabeza

Mi cabeza nunca ha sido pequeña. No tengo complejo de cabezona, nunca me lo han llamado, pero es un dato... aunque no es importante.
Mi cabeza sirve para mucho... Ya... como la tuya, verdad? ¡Qué haría sin ella!
Pero mi cabeza no siempre funciona. Sobre todo me pasa con esto del blog. No me acuerdo de que tengo un blog y el día que me acuerdo de que creé uno, se me olvida cómo entrar.
Hoy he visto el blog de un amigo (creo que ya somos amigos, no, Lolo?) y me ha llevado hasta mi propio blog. Me ha leído, me ha puesto un mensaje, se ha hecho seguidor... ¡y yo ni me acordaba de que lo tenía ni de cómo entrar!
He de progresar con mi cabeza y, sobre todo, con que aprenda a coordinar los elementos necesarios para seguir publicando en el blog... y más ahora que ya tengo un seguidor.
Espero no defraudar, porque aquí se tratarán temas de lo más variados y seguro que de lo menos interesantes, pero adelante con ello. Aunque sea como terapia.
Bueno, una cosita, para terminar. Que esto del blog va de buen rollo y lo que quiero es levantarme la moral y trasladar mi filosofía de vida, así que... ¡mi cabeza es estupenda!
Nos vemos. Si me acuerdo de cómo volver a entrar.