Empecé a escribir porque siempre me ha gustado... como terapia??? No sé, tal vez también por probar este rollo de los blogs, ya que casi todos los compañeros de trabajo tienen o siguen alguno, y la mayoría, ambas cosas.
Hace mucho, mucho que no escribía... terminamos la temporada un poquito de bajón. Puñaladas traperas en el trabajo. Nunca antes me había pasado. "¿A no?", me preguntaron algunos. "De quien menos me esperaba...", dije. "Eso suele ser lo habitual, contra los otros estás protegida", me contestaron.
Me sirvió para darme cuenta de que sí que tengo amigos, incluso en el trabajo. Y me hicieron feliz, la verdad. Espero haber aprendido la lección y tomarme las cosas de otra manera a partir de septiembre.
Ahora, después de trabajar en algo especial este mes de julio, me doy cuenta de que no he perdido nada; al revés. Además, aún he ganado nuevos amigos después de unos días increíbles, con muchísimo trabajo, pero un buen rollo formidable entre todos. También me han hecho feliz.
Y, aunque lo sabes, la vida te recuerda casi a diario lo que de verdad importa. El amor mueve el mundo y la amistad es una forma de amar. Quizá la más duradera y en la que la pasión no desaparece.
Estoy de vuelta.
domingo, 2 de agosto de 2009
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